lunes, 6 de diciembre de 2010

Visto y leído...

Viva Jerez (05/12/10)
"Nuestro destino era Alemania pero no pudo ser"
Tendrán que esperar otra ocasión. Los jerezanos Patricia y Gonzalo, que tenían previsto pasar el puente de La Inmaculada y La Constitución en Alemania, han tenido que buscar un plan alternativo, y quedarse en Jerez. El caos producido por la huelga salvaje protagonizada por los controladores aéreos ha dado al traste con unas mini-vacaciones “en el único puente que podía cogerme libre”, apunta Patricia. Resignada pero con una sonrisa, Patricia narra que “desde el día anterior estuvimos mirando las noticias”, a pesar de lo cual, y ya que “nuestro vuelo aún estaba en línea el viernes” decidieron poner el sábado rumbo a Sevilla, desde donde tenían prevista la salida con destino a Alemania. Y todo, pese a que “el sábado por la mañana Ryanair canceló todos sus vuelos en España” y a que presumiblemente no iba a haber marcha atrás. No obstante, se plantaron en la capital andaluza. Al aeropuerto hispalense llegaron “sin esperanza de arreglar nada”, pero al menos consiguieron que la compañía les compensara por la cancelación del viaje. “Nos ofrecieron cambiarlo para el martes como muy pronto, pero esa fecha es la que queríamos volver”. Ante tal inconveniente, “nos devolvieron el dinero” de los billetes, relata Patricia, que además subraya que “nos atendieron bien”. “Nuestro destino era Alemania, pero no pudo ser”, por lo que tendrán que buscar nuevas fechas para visitar a una amiga que se encuentra allí con una beca Erasmus. “Lo que más nos molestó”, afirma Patricia, “es que el vuelo era a las siete de la tarde, y a las cuatro empezaron a volar, por lo que si Ryanair no lo hubiera cancelado, habríamos podido ir”. Una ocasión perdida de pasar unos días en Alemania. Otra vez será.

sábado, 4 de diciembre de 2010

GLORIA



también nos gusta la yesca.

CANTARES


Fernando Fernández Monje. Jerez de la Frontera, 1934 - 1981. Cantaor. Genio por excelencia en una generación de cante oscuro, de sonidos negros, del cante que no tiene explicación. Nacido en el mítico barrio de Santiago, en la Calle Nueva, estaba emparentado con lo más ilustre de la gitanería jonda de Jerez. "Fue creciendo a ritmo de bulerías", al decir de uno de sus biógrafos. A los seis años andaba bailando por calles y tabancos, junto al también cantaor y bailaor Romerito. Cantaba uno u otro, indistintamente, y después pasaban la gorra. Así los descubrió un día el más famoso representante de los flamencos y los contrató para un tablao de Sevilla. Cantaor irregular, como todos los que cantan antes que nada a impulsos de la inspiración, pero cuando cantaba bien era un genio. Lo explicaba Manuel Morao al autor: "Yo creo que era todo intuitivo. Lo tenía todo dentro, lo tenía en la sangre, lo tenía en el alma, lo tenía en el corazón. Era un hombre que no sirvió más que para cantar; él no sabía leer, no sabía escribir, no sabía hacer nada más que cantar, cantar bien cuando le cogía bien, cuando le cogía mal, cantaba mal... Cuando estaba inspirao y tenía ese, ese, esa luz, que no sabemos lo que es, entonces lo que echaba fuera era un brillante, una cosa extraordinaria. Cuando cantaba mal cantaba peor que todos los cantaores que hayan cantao mal". Ser elemental y primario, cantar era lo único que sabía hacer. Se recuerda a este punto que cuando murió su madre, a quien adoraba, en el entierro permaneció sumido en un mutismo atroz, hasta que rompió gritando desgarradoramente por siguiriyas.